Tras una búsqueda que duró cinco días y se centró en los seis desaparecidos, todos fueron hallados sin vida atrapados en los camarotes. Las autoridades investigan a James Cudtield, el capitán, por posible homicidio en segundo grado y naufragio
Tras el hundimiento del super yate de lujo Bayesian durante una tormenta frente a Sicilia la semana pasada, las autoridades en Italia centran la investigación sobre el capitán del velero. En el naufragio murieron siete personas.
James Cudtield, un ciudadano neozelandés de 51 años, está siendo investigado por posible homicidio en segundo grado y naufragio, reportaron diarios italianos.
En las leyes italianas, estar bajo investigación no implica culpabilidad y no necesariamente conduce a causas penales.
Los fiscales en Termini Imerese no respondieron a mensajes en que se les pedía confirmar los reportes.
El sábado, el fiscal jefe Ambrogio Cartosio confirmó que se había iniciado una investigación pero dijo que no se ha identificado a un sospechoso. Detalló que su equipo considerará todo posible elemento de responsabilidad incluyendo del capitán, la tripulación, los individuos a cargo de supervisión y el fabricante del yate.
El yate, un barco de 56 metros (184 pies) de eslora, se hundió cerca de Sicilia el lunes de la semana pasada.
Las autoridades se están preguntando cómo un barco considerado indestructible por su fabricante, la compañía naviera italiana Perini Navi, se hundió mientras que un velero cercano salió prácticamente sin daño alguno.
Los fiscales dijeron que el hecho fue «extremadamente súbito» y que posiblemente se debió a un potente viento que descendió de la tormenta y se esparció rápidamente cuando tocó la superficie.
El dramático final del yate Bayesian
El barco se hundió rápidamente y 15 personas, incluidos nueve tripulantes, fueron rescatadas. El cocinero de la nave, Recaldo Thomas, canadiense nacido en la isla de Antigua, fue encontrado muerto.
La misión de rescate duró cinco días y se centró en los seis desaparecidos: Myke Lynch y su hija Hannah, Jonathan Bloomer, presidente del consejo de administración Morgan Stanley International, así como su esposa y Chris Morvillo, un abogado que defendió a Mike Lynch en su juicio en Estados Unidos, y su esposa. Todos fueron hallados sin vida dentro del velero.
Los buzos encontraron a cinco cadáveres en el primer camarote de la izquierda y uno, el de Hannah Lynch, en el tercer camarote de la izquierda, reflejó 20 Minutos.

El inspector Vincenzo Nardoni, reclutado por la unidad de bomberos de Nápoles, puso el foco sobre los inconvenientes con los que tuvieron que lidiar bajo el agua.
Por ejemplo, los buzos tuvieron que «recalibrarse» para adaptarse a que todo estuviera de lado en el barco: «Tuvimos que revisar la escena desde un ángulo diferente de la forma en que la veríamos normalmente, por lo que generó que fuera más difícil», expresó.
A su vez, agregó que el yate «era un lugar muy confuso, con armarios y muebles girando». También, aunque parezca un detalle menor, con «muchos espejos que reflejaban las linternas», algo que bajo el agua se potencia.
Acerca de los cadáveres, puntualizó que «estaban encajados en lugares estrechos, con muebles encima o al lado de ellos. Todos estaban atrapados».
Después de cuatro días de una compleja búsqueda debido al contexto, que impedía estar más de 12 minutos sumergidos a los buzos, el cadáver de Hannah Lynch era el último en ser sacado del mar el último viernes 23 de agosto.
Fuente: AP






































































