El objetivo es garantizar una salida laboral luego de egresar de la institución. La iniciativa se creó en conjunto con el ministerio de Desarrollo Humano y la Universidad de Sentido
El Complejo Esperanza es la única institución en la provincia donde se alojan los menores de edad que tienen conflictos con la ley penal, actualmente se encuentran allí 164 internos. Según la ministra de Desarrollo Humano provincial, Liliana Montero, es necesaria una formación en distintas habilidades laborales que tenga efecto y evite el paso del Complejo Esperanza al penal de Bouwer, con delito de mayor en el medio. «Se pueden formar en oficios, la mayoría de habilidades manuales, pero nadie les da trabajo», remarcó.
El Complejo Esperanza en la actualidad tiene una ocupación de un 77% de su capacidad. Puede alojar, como máximo, a 212 jóvenes; en estos momentos cuentan con talleres de oficios.
Esta iniciativa la pondrá en práctica La Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) en los próximos meses. Esto implica la inclusión de talleres dictados por la Universidad del Sentido, movimiento en el que trabajan el papa Francisco y Cáritas, y una cooperativa de ex reclusos que trabaja en la construcción y en tareas de mantenimiento, Calex, liderada por Ariel Calisaya, quien también es el referente de la Fundación Luz y Esperanza y pastor de Guerreros de Jesucristo, el grupo evangélico que tiene una fuerte presencia en las cárceles de Córdoba.





































































