En pocos días se volverán a incrementar los precios en todo el país, por la actualización de los impuestos al combustible líquido y al dióxido de carbono
El aumento de los combustibles se ha vuelto una tendencia predominante en los meses que Javier Milei acumula frente al Ejecutivo nacional y mayo no será la excepción.
En este sentido, el Gobierno iniciará el mes próximo con un nuevo incremento en los surtidores, que partirá de un piso del 4% pero que, según la zona del país, podría saltar por encima del 6%, según estimaciones de distintas cámaras de expendio.
La cercanía de una nueva suba mantiene en estado de tensión a estacioneros, que padecen la mayor baja en las ventas de al menos los últimos cinco años.
El aumento que se avecina corresponderá a la cuarta etapa de la actualización de los impuestos al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC) dispuesta por el oficialismo con el fin de acentuar la recaudación y, en simultáneo, acercar el precio del combustible argentino a los valores internacionales.
Asimismo, la actualización se enmarca en el contexto de un proceso de «sinceramiento» en los precios regulados, iniciado en diciembre pasado. Lo cierto es que desde mediados de 2021 hasta febrero de este año, el ICL estuvo congelado, y su actualización trimestral se basa en la inflación de 2021 y 2022, según lo dispuesto por la Secretaría de Energía.






































































