En un comunicado de prensa, la cartera sanitaria volvió a responsabilizar al gobierno anterior de no adoptar las medidas suficientes para paliar el dengue en todo el país
El ministro de Salud de la Nación, Mario Russo, afirmó que existe un «cuello de botella» respecto a la provisión de repelentes para combatir el dengue y habló de que la vacuna «no es de utilidad» para lograr mitigar el brote de la enfermedad. Cabe destacar que 130 personas perdieron la vida por dengue.
En la misma línea, Russo denunció presiones de los laboratorios que supuestamente buscan lanzar una campaña masiva y gratuita de vacunación contra el dengue y aseguró que la vacuna todavía «no está validada» para aplicar a la población.
«La mirada que tenemos nosotros como órgano rector que define calendarios de inmunización, es de suma prudencia. La vacuna que aprobó ANMAT ha superado la fase 3, se mostró segura y eficaz en personas de 4 a 16 años», remarcó el funcionario, en una de sus primeras apariciones públicas, durante una entrevista radial.
En un comunicado de prensa, la cartera sanitaria volvió a responsabilizar al gobierno anterior de no adoptar las medidas suficientes para paliar el dengue en todo el país, que marcó un récord histórico de contagios y muertos.
Acerca de la estrategia que adoptó el Ministerio con respecto al brote, Russo destacó que «nos encontramos en una fase de recabar datos». Y que en los próximos 60 días tendrán la información necesaria.
El Ministerio de Salud aseguró que continuarán con el combate contra el dengue «basado en la evidencia científica y no en operaciones de prensa».
«La clave para combatirlo es el trabajo local y peridomiciliario. Esta es una tarea que debe realizarse continuamente, no solo debido al contexto actual, sino anticipándose a la próxima temporada para llegar con menor población de mosquitos», puntualizó en el comunicado.






































































