Lo diagnosticó el Laboratorio del Senasa, luego de analizar muestras de lobos marinos encontrados muertos en el Puerto de Quequén, Necochea y otros en Punta Loyola, Santa Cruz
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó nuevos casos de gripe aviar detectados en lobos marinos que se encontraban en la costa bonaerense. Se trata de los casos que se dieron a conocer a principios de esta semana, donde alrededor de diez animales se encontraron muertos en la Escollera Sur y playa de Necochea.
El Laboratorio Nacional del Senasa diagnosticó nuevas muestras positivas a la enfermedad Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP) H5, las cuales fueron tomadas en lobos marinos (Otaria flavescens) encontrados muertos en el Puerto de Quequén, Necochea y otros en Punta Loyola, Santa Cruz.
Los hallazgos se realizaron en el marco de las acciones de vigilancia y medidas sanitarias que se llevan a cabo en todo el territorio nacional para prevenir la enfermedad. Además, dentro del protocolo de toma de muestras, junto a las autoridades locales se identifica el lugar para el entierro de los animales muertos sospechosos para evitar cualquier tipo de contaminación o de contagio de otros animales o personas.
Según subraya el Senasa, «las recientes detecciones en mamíferos marinos no afectan el estatus zoosanitario autodeclarado ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), donde Argentina se reconoce como país libre de Influenza Aviar Altamente Patógena en aves de corral».
Asimismo, detalla que seguirán trabajando con las distintas regiones, junto a organismos nacionales, provinciales, municipales y el sector productivo, ya que el estado de alerta se mantiene, ante el comportamiento de la enfermedad, y sus formas de transmisión y diseminación.
Recomendaciones
Desde el Senasa se recomienda no manipular animales muertos o con sintomatología sospechosa. A la vez, se recuerda a los productores, instituciones y público en general la importancia de notificar si se identifica elevada mortandad de especies susceptibles, signos nerviosos, digestivos y/o respiratorios en aves silvestres o aves domésticas comerciales o de traspatio.
También se recomienda no visitar establecimientos avícolas ni asentamientos de animales silvestres, luego de haber estado en contacto con animales muertos o que hayan presentado sintomatología y no manipularlos.



































































