Los cinco equipos integrados por alumnos de los colegios secundarios ganadores del concurso Cansat 2022 lanzaron con éxito sus picosatélites suborbitales en el predio de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) de Córdoba, y el ministro de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, afirmó que este hecho «demuestra la capacidad de nuestras escuelas técnicas de formar chicos con desarrollo tecnológico y hacer sus aportes mostrando lo que aprendieron».
El Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Falda del Cañete, fue escenario este martes del lanzamiento de cinco satélites Cansat construidos por estudiantes de escuelas secundarias de Córdoba, Formosa, Misiones y Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de medir variables atmosféricas, gases contaminantes y controlar fenómenos que afectan a la producción agrícola como el granizo.
Los picosatélites suborbitales fueron creados por los jóvenes de la Escuela Técnica N°9 D.E 7 «Ing. Luis A. Huergo» (CABA), Instituto Técnico San José de Justiniano Posse (Córdoba), Instituto Técnico Salesiano Villada (Córdoba), Escuela Provincial de Educación Técnica N° 3, de Pirané (Formosa) y Escuela Provincial de Educación Técnica N° 18, de Puerto Esperanza (Misiones).
La competencia Cansat es organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), con el fin de acercar a los y las jóvenes a la actividad espacial.
Cansat es una iniciativa internacional impulsada por varias agencias espaciales del mundo, entre ellas la NASA (EEUU) y la ESA (Europa), que propone a estudiantes construir una carga útil, cuyo tamaño no supere el de una lata de gaseosa, y lanzarla en un cohete hasta una altitud aproximada de un kilómetro. De allí, el término CAN (lata) y SAT (satélite), por sus siglas en inglés.
Lanzamiento
La jornada comenzó a las 9 horas, con la llegada de los equipos al centro espacial para preparar el lanzamiento de sus satélites Cansat desarrollados para la competencia.
Durante la mañana de ayer a bordo de los cohetes provistos por la empresa SKYTEC, fueron lanzados uno a uno, hasta una altura de 300 metros. Una vez que alcanzaron su apogeo, los Cansat comenzaron a cumplir sus misiones.

Desde la «estación terrena» instalada para la actividad, las y los estudiantes pudieron chequear el correcto funcionamiento de sus respectivas cargas útiles, realizar pruebas y mediciones, acompañados por profesionales de la CONAE y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).




































































