En el Día de los Muertos, la Municipalidad de Córdoba informó que acompañará la celebración organizada por la Comunidad Mexicana en Córdoba y demás comunidades hermanas. El festejo es abierto a todo público y las actividades gratuitas.
El día 1 comenzó con el armado del altar de los muertos donde se depositaron fotos, cartas, velas y flores como ofrendas a los antepasados.
Durante la jornada de hoy, se llevarán a cabo actividades gratuitas desde las 16 hasta las 00 h. Se podrá contemplar y fotografiar el altar de muertos, además de disfrutar de las números musicales con las actuaciones de Warmiraka Sikuris, Yimi Frias, Aromo, Saya Candelaria, Savia Mestiza, La negra Lorena y los que Son Son, y la Sensacional Banda Santa Cecilia.
A su vez, habrá danzas guaraníes por el Instituto de Culturas Aborígenes y la presentación del Museo de Cartonería Mexicana en Córdoba, y continuarán los relatos para infancias a cargo de Graciela Pedraza hasta las 20 h.
La celebración contará con la presencia de algunos puestos de las ferias del barrio, carpa gastronómica latinoamericana y de pueblos originarios, maquillistas profesionales, espacio para sentarse a comer y la posibilidad de acercar fotografías y ofrendas al altar para honrar a los seres queridos.
«Gracias al trabajo conjunto entre el Gobierno Municipal, la comunidad mexicana, diversas instituciones y colectividades, podemos celebrar la diversidad cultural en nuestra ciudad, para mantener viva las tradiciones que forman parte del patrimonio inmaterial de quienes habitan en Córdoba y nos invitan a ser parte de ellas», destacó Miguel Siciliano, secretario de Gobierno y Gestión General de Gabinete.
Además, participarán las comunidades hermanas de Ecuador, Haití, Perú, Venezuela, Paraguay, Bolivia, Pueblo de la Toma y Pueblos Originarios. Sumado al apoyo y trabajo del Centro Vecinal de Alberdi, el Centro Cultural la Piojera, el consulado Honorario de México y las autoridades del Cementerio San Jerónimo.
El Día de Muertos representa un momento privilegiado de encuentro, no sólo de las personas con sus antepasados, sino también entre los integrantes de la propia comunidad.
Es una celebración donde se le rinde tributo al retorno transitorio de las ánimas de los difuntos, quienes regresan a sus casas para convivir con sus familiares y nutrirse de las ofrendas que les dejan en altares hechos en su honor.




































































