El próximo sábado 1° de octubre se actualizarán los impuestos a los combustibles, de acuerdo a lo establecido por el Gobierno. Estas subas se trasladarían al precio final de las naftas y el gasoil que pagan los automovilistas en las estaciones de servicio.
Las empresas deberán decidir acerca del traslado a los precios, algo que se concretará seguramente, debido a que no podrán absorber ese costo.
En la compañía YPF, líder del mercado con más del 60% de participación, aún no confirmaron si aplicarán los aumentos, lo que tendría un impacto en los niveles de inflación del mes próximo. En tanto, las demás compañías del sector, aseguran que seguirán el incremento que determine la petrolera estatal.
Según un informe de Energy Consilium, la consultora del ex ministro de Energía Juan José Aranguren, las naftas treparían en todo el país (excepto la Patagonia, liberada de este tributo) al menos $ 4,90 por litro, mientras que el diésel tendría un alza de $ 3,30 en esta ocasión.
Impuestos a los combustibles
En los primeros ocho meses de 2022, los impuestos a los combustibles recaudaron un total de $ 258.695 millones, un 21,6% más que en el mismo período del año anterior en términos corrientes; es decir, una enorme pérdida real.
De acuerdo a la lectura que hicieron en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), «desde 2018 el impuesto se aplica mediante una suma fija que requiere su actualización trimestral y desde junio de 2021 se mantienen los mismos montos por unidad de medida (en su mayoría, litro de combustible) a pesar de que la Nafta Súper y el Gas Oil grado 2 han aumentado sus precios en los últimos 12 meses 45,6% y 60,4%, respectivamente».






































































