Un día como hoy, pero hace 102 años, un grupo de radioaficionados, llamados «Sociedad Radio Argentina», equipados con un pequeño micrófono, un transmisor de escasa potencia y unas antenas, transmitieron la ópera Parsifal de Richard Wagner desde la terraza del Teatro Coliseo. Así nació la radio en Argentina, un hito de alcance mundial.
Los autores de esta maravillosa hazaña fueron el médico Enrique Susini, junto con sus discípulos y amigos, los estudiantes Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero Carranza. Luego de su logro, los pioneros serían conocidos como los Locos de la Azotea.
Susini, Guerrico, Carranza y Mujica eran cuatro jóvenes que provenían del mundo de la medicina: el médico Susini, quien entonces tenía 25 años; y los otros tres, estudiantes de la Universidad de Buenos Aires: Mujica, de 18, Guerrico, Romero y Carranza, de 22.
Además de la carrera que habían elegido los unía otra pasión: eran radioaficionados entusiastas y creativos que soñaban con una radiofonía al servicio de la cultura. En aquel momento no imaginaban que ese medio se iba a transformar en un verdadero fenómeno de masas.

Para la ocasión, Susini dijo: «Señoras y Señores, la Sociedad Radio Argentina les presenta hoy el Festival de Richard Wagner, con la actuación del Tenor Maestri, la Soprano argentina Sara César y el Barítono Rossi Morelli». La transmisión pudo ser escuchada por un centenar de personas, y es considerada la primera transmisión radiofónica completa de un programa de radio de la historia.
Si bien hubo transmisiones anteriores a esta, eran breves y experimentales, o estaban destinadas a comunicaciones específicas, como las de la Primera Guerra Mundial. Fueron los Locos de la Azotea quienes resignificaron la utilidad de la radio, al considerarla como un bien cultural, para fines pacíficos y permanentes.
Desde ese momento, todas las noches se emitieron conciertos, donde el mismo Susini hablaba en distintos idiomas y con diferentes seudónimos, porque también era músico y cantante. Así se puso en marcha Radio Argentina, considerada la primera emisora del mundo, que marcó el punto de partida para la radiodifusión mundial.





































































