La empresa de gestión de residuos estadounidense Stercycle aceptó pagar más de 84 millones de dólares (77 millones de euros) para zanjar investigaciones sobre el soborno de funcionarios en Brasil, México, y Argentina, informó este miércoles el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
En Argentina, la compañía subsidiaria de esta multinacional tiene una presencia fuerte en el mercado de residuos patogénicos y peligrosos, con habituales contratos con hospitales públicos y privados. Los cómplices se referían a los pagos con palabras claves y eufemismos como «CP» o «pago de comisiones» en Brasil, «PI» o «pago incentivo» en México. En Argentina, se usaba la palabra «alfajores» o «IP» como código para efectuar las maniobras fraudulentas.
Según documentos judiciales, Stercycle, con sede en la ciudad de Lake Forest, en el estado de Illions, llegó a un acuerdo de procesamiento diferido (DPA, por sus siglas en inglés) de tres años con el Departamento de Justicia tras ser acusada de violar la normativa antisobornos en el extranjero y de irregularidades en el libro de registros, informó el ministerio en un comunicado.
«Hoy Starcycle asumió la responsabilidad por sus prácticas comerciales corruptas (que consistían en) pagar millones de dólares en sobornos a funcionarios extranjeros en varios países», afirmó el fiscal general adjunto Kenneth A. Polite Jr. de la división de lo penal del Departamento de Justicia, citado en la nota. «La empresa también tenía libros y registros falsos para ocultar pagos corruptos e indebidos realizados por sus subsidiarias en Brasil, México y Argentina», añade.
La compañía ha confesado haber pagado alrededor de 10,5 millones de dólares en sobornos a funcionarios de agencias gubernamentales y otros organismos en esos tres países para obtener y conservar negocios y otras ventajas en relación con la prestación de servicios de gestión de residuos.

Esta práctica le reportó al menos 21,5 millones de dólares (19,8 millones de euros) en ganancias, informa el comunicado. Los pagos se efectuaron entre 2011 y 2016, con frecuencia en efectivo, y se calculaban como un porcentaje de los contratos.





































































