La investigación de la presunta estafa de Generación Zoe en Villa María, sumó un nuevo detenido en las últimas horas. El cabo primero Guillermo Ardiles, integrante de la delegación de la Policía Federal en la zona, fue arrestado por pedido de la fiscal Juliana Companys, acusado de encubrimiento agravado.
Según confirmaron fuentes del caso, Ardiles (42) vecino de Villa María y parte de la PFA al menos desde 2014, habría filtrado información a los líderes locales para que se mantengan prófugos.
De esta manera, Ardiles se convierte en el quinto policía detenido en la causa. Los cuatro restantes son miembros de la fuerza cordobesa. Entre ellos está Natalia Romina Noriega, arrestada el 24 de febrero e imputada del supuesto delito de encubrimiento agravado por su condición de policía: se la acusa de haber filtrado información de los allanamientos y operativos previstos por la Justicia antes de que se realizaran, la misma imputación que a Ardiles. La PFA fue notificada del arresto y el cabo primero ya fue separado preventivamente de la fuerza.
En el marco de la misma causa se encuentran prófugos Leonardo Cositorto y Maximiliano Batista, número uno y segundo al mando de la organización que incluyó una extensa red de empresas.
Generación Zoe tuvo su bastión más fuerte en Villa María, donde al menos diez personas denunciaron ser víctimas de estafa. Mientras tanto, según consigna Infobae, las oficinas porteñas de Zoe siguen cerradas a pesar de la promesa de Cositorto de un relanzamiento bajo el rótulo «Zoe 2.0». Desde la clandestinidad el líder instó a sus seguidores con nuevos llamados a reclutar inversores para conseguir más dinero mientras se victimiza con un discurso mesiánico de supuestos ataques que sufre.
«Este mensaje es especial para toda la comunidad de Zoe. Estamos bajo una persecución tenaz. Ahora nos sacan en la televisión y en todos los medios, por eso tomé la decisión de generar una nueva financiación y la puesta en marcha de Zoe 2.0 a partir del 7 de marzo. Les pido que no se abran las oficinas hasta ese día. Ese día empezamos la función normal de la compañía», prometía Cositorto, tal vez, observando el agua turquesa de alguna playa caribeña. Se supone, precisamente, que se encuentra en algún punto del Caribe, mientras sale al aire en diversos medios argentinos para repetir su discurso.






































































