El reconocimiento fue anunciado este viernes por el Comité Noruego del Nobel en Oslo.
«Con el premio de este año, el Comité Noruego del Nobel desea volver los ojos del mundo hacia los millones de personas que padecen o enfrentan la amenaza del hambre», dijo la presidenta del organismo, Berit Reiss-Andersen, al presentar al ganador.
El WFP ha actuado «como una fuerza impulsora en los esfuerzos para prevenir el uso del hambre como arma de guerra y conflicto». «El Programa Mundial de Alimentos juega un papel clave en la cooperación multilateral para hacer de la seguridad alimentaria un instrumento de paz», agregó.
Fundada en 1961, la agencia de la ONU ayudó a 97 millones de personas el año pasado, distribuyendo 15.000 millones de raciones a personas en 88 países.
El director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos, David Beasley, aseguró sentirse «profundamente honrado».
«Estamos profundamente honrados de recibir el Premio Nobel de la Paz. Es un formidable reconocimiento al compromiso de la familia del WFP, que cada día trabaja para erradicar el hambre en más de 80 países», escribió en Twitter.
Beasley agregó que se quedó «sin palabras» por la emoción. Es el duodécimo Nobel de la Paz concedido a una organización o personalidad de la ONU o vinculada con Naciones Unidas, informó la agencia de noticias AFP.




































































