El secretario de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, presentó este viernes por la tarde su renuncia al cargo ante el presidente Mauricio Macri, tras la polémica que se generó por la actualización del protocolo sobre interrupción voluntaria del embarazo (ILE).
«Estoy convencido que a pesar de muchas limitaciones personales y de contexto, de las luces y las sombras de mi gestión, traté de dar lo mejor de mí para jerarquizar la salud pública», expresó el secretario en su carta de renuncia.
Rubinstein aclaró en su texto que «la actualización del protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazado que fue derogado en el día de la fecha se trata de una guía de actuación destinada a los médicos y los equipos de salud para darles certeza y protección en la realización de los procedimientos que deben realizar para garantizar los derechos que están consagrados en nuestro código penal y refrendados por el fallo F.A.L. de la Corte Suprema de Justicia de la Nación».
Y remarcó que «la resolución que lamentablemente fue derogada le daba a esta actualización la entidad jurídica y normativa que varias provincias reclamaban para reforzar las acciones necesarias del equipo de salud para realizar ILE en las personas gestantes, incluidas las niñas y adolescentes, en condiciones seguras y con los mejores estándares de calidad».
Por otra parte, en la nota aclaró que «dado que se trata de un protocolo de actuación médica de competencia de la autoridad sanitaria, no correspondía dar intervención a otros organismos gubernamentales».
La dimisión se concretó en las primeras horas de esta tarde, luego de que las versiones acerca de su salida comenzaran a circular desde el jueves, tras la decisión de Macri de revocar la actualización del protocolo. La renuncia estará vigente desde el lunes 25 de noviembre.




































































