El interbloque Cambiemos acompañará este jueves la ley de emergencia alimentaria en el marco de la sesión especial, aunque espera que la oposición defina cuál es la redacción que se someterá a votación y cuál será el impacto fiscal de la medida.
«Vamos a ir a la sesión, aunque creemos que es una sobreabundancia sancionar una ley, porque la emergencia alimentaria está vigente desde 2002», anticipó a la prensa acreditada un diputado del oficialismo a cargo de las negociaciones, aunque aclaró: «No vamos a ir hacia ninguna locura que aumente incertidumbre».
Dado que el pedido de sesión incluye una docena de proyectos de diferentes autores, en Cambiemos muestran cautela en torno al articulado final, y no descartan impulsar cambios en el recinto.
«Muchos de los dirigentes presentaron el proyecto pensando que no iba a haber sesión», observó la fuente consultada, en alusión a la presión que ejercieron los movimientos sociales y los diputados que los representan en pos de la sanción de la ley.
En el oficialismo prevén una sesión ordenada, de entre cinco y seis horas, donde no se abran debates ajenos a la emergencia alimentaria.
Con la presencia de Cambiemos en el recinto, el quórum estará asegurado, por lo que luego habrá que votar con mayoría especial -dos tercios de los presentes- en dos oportunidades: primero, para habilitar el debate sobre tablas, y luego para constituir la Cámara en comisión, ya que el proyecto tiene impacto presupuestario.
Superadas ambas instancias, bastará mayoría simple -la mitad más uno de los votos- para aprobar la iniciativa, que de ese modo sería girada al Senado.
«Acompañaremos la ley porque no queremos que el Congreso quede afuera de lo que pasa en el país. Esta es una decisión de volver a abrir las puertas del Congreso y estar a la altura del momento que vive el país», explicó ante parlamentario.com un encumbrado diputado de Cambiemos.
En las últimas horas, la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) dio a conocer un informe sobre el impacto fiscal del proyecto que cuenta con mayor adhesión en la oposición para el año 2019.
Ese texto dispone “un incremento de emergencia” de, como mínimo, el 50% de las partidas presupuestarias vigentes este año correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición.
Según los cálculos, si el incremento se calcula sobre los créditos vigentes al 31 de agosto de los programas identificados, el costo ascendería a 10.489 millones de pesos; en cambio, si el aumento se calcula sobre los saldos de crédito no ejecutados al 31 de agosto, el costo ascendería a 4.061 millones de pesos.
Más allá de estas dos posibilidades, lo que tranquiliza a Cambiemos es que, según el artículo sexto del proyecto, este gasto será afrontado con reasignaciones presupuestarias, es decir que no se generará un nuevo gasto.
Fuente: parlamentario.com




































































