El Servicio penitenciario de la cárcel de Bouwer vuelve a estar en la mira, tras el fallecimiento de un recluso el pasado martes, por un cuadro aparente de peritonitis.
Se trata de Nicolás Barrionuevo (25), quien estaba alojado en el módulo MX2. Según su familia, el joven llevaba varios días con malestar, dolor de estómago y vómitos y, pese a solicitar atención médica en varias oportunidades, cuando se la dieron ya era «demasiado tarde».
El día lunes, el joven- quien estaba detenido desde hace varios meses acusado de integrar una red dedicada a las estafas vía Facebook- se habría descompensado y sus mismos compañeros de celda habrían exigido que lo atendieran.
«Cómo era fin de semana largo de nuevo no le dieron bola y recién al día siguiente lo sacaron y lo llevaron al Hospital Córdoba, esa misma noche murió», aseguraron familiares. Si bien el diagnóstico aún no fue esclarecido, los cercanos aseguran que el interno murió a causa de una peritonitis, la cual «podría haberse evitado si lo atendían a tiempo».
De los resultados de la autopsia dependerá la posibilidad de que la familia de Barrionuevo inicie causas legales contra el complejo carcelario Padre Luchesse.




































































