La causa judicial que investiga el intento de asesinato de Cristina Fernández de Kirchner tiene desde el miércoles un cuarto detenido. Se trata de Gabriel Carrizo, líder del grupo de vendedores de algodones de azúcar que integraban Fernando Sabag Montiel y su novia Brenda Uliarte. El lunes a la noche fue detenida Agustina Díaz, amiga de Uliarte.
La detención de Carrizo, fue dispuesta por la jueza María Eugenia Capuchetti, en base a nuevas pruebas encontradas aportadas en la investigación.
Carrizo estaba considerado como el jefe del grupo de vendedores de algodones de azúcar. Se dijo que era quien había puesto dinero para el emprendimiento de venta ambulante. El día después del atentado, en las redes sociales escribió: «Seguro el próximo sos vos, Alberto, tené cuidado». También escribió: «El Gobierno es vulnerable, y espero que les quede claro… Nosotros somos los que mantenemos estos parásitos ahí arriba, van a juzgar a una persona que le estaría haciendo un gran favor a toda la Nación Argentina». Ese mismo día dio una entrevista a Telefé, en la que apareció Uliarte.
«Parece difícil que no conociera los planes de Uliarte», entienden los investigadores. Creen que tuvo algún grado de participación o encubrimiento del intento de magnicidio. En imágenes previas al atentado y también tomadas días antes en Juncal y Uruguay, donde vive Cristina Fernández de Kirchner y lugar donde fue el ataque, Sabag Montiel usó los «copos de nieve» para mezclarse entre los manifestantes.
En tanto, en tribunales se espera que la jueza Capuchetti dicte el procesamiento de Sabag Montiel, el hombre de 35 años que ‘gatilló en falso’ contra Cristina Fernández de Kirchner, y de Brenda Uliarte, la joven de 23 años cuyo teléfono celular arroja a diario información que cada vez la complica más. Ambos están detenidos por «tentativa de homicidio».



































































