A varios días de la salida de FAM, el sistema de transporte urbano de Córdoba continúa funcionando bajo un esquema transitorio y aún no aparece una solución definitiva para normalizar el servicio
El conflicto abierto en el transporte urbano tras la salida de la empresa FAM de los corredores 2, 5 y 7 continúa sin una resolución y empieza a mostrar nuevos focos de tensión dentro del sistema.
Pese a las negociaciones entre el municipio y los operadores, hasta el momento no se comunicaron novedades sobre el desembarco de la empresa puntana SolBus en el corredor 7, mientras que el escenario más delicado se concentra en el corredor 2.
El sistema funciona actualmente bajo un esquema de contingencia que permitió sostener el servicio en los últimos días. No obstante, fuentes empresarias advierten que este operativo de emergencia está generando una fuerte presión sobre las prestatarias actuales, que debieron reforzar recorridos con unidades de respaldo para cubrir las líneas que hasta el fin de semana operaba FAM.
Este esfuerzo evitó un colapso mayor, pero también activó las alertas. En el sector reconocen que las empresas están sosteniendo la prestación con unidades previstas para contingencias, una lógica que puede servir en el corto plazo, pero que no resulta sostenible si las negociaciones se siguen demorando.
La salida, según describen desde el ámbito empresarial, reside en cuatro factores: reacción rápida, capacidad operativa, mandos medios listos y, sobre todo, colectivos. Pero justamente ahí aparece el mayor inconveniente.
Hoy un colectivo cero kilómetro ronda los 200 mil dólares. Una unidad usada, pero en muy buen estado, se ubica cerca de los 130 mil dólares. Esa escala de inversión torna mucho más difícil cualquier ampliación de flota en tiempos cortos.
A esto se suma otra limitación estructural del sistema de transporte cordobés: la escasez de predios y bases operativas que permitan ampliar el servicio con rapidez. En este sentido, se advierte que no alcanza con sumar unidades; también se requieren galpones, talleres, espacios de guardado y una logística adecuada para que la operación pueda sostenerse.






































































