«La clasificación se consigue en la cancha», dijo el ministro de Deportes italiano
La penúltima ocurrencia de Donald Trump -que la selección italiana, que no logró el pase para el Mundial de fútbol, sustituya al combinado de Irán, que sí lo consiguió en el campo- no recabó, de momento, ninguna aprobación de las partes implicadas.
La propuesta del enviado del presidente estadounidense, Paolo Zampolli, a la federación internacional de fútbol chocó, según las primeras reacciones, contra el reglamento y el orgullo herido de una nación que hace un mes culminó el gran fracaso de no obtener el boleto por tercer Mundial consecutivo.
Fuentes de la FIFA afirmaron al diario «El País» (España) que la sugerencia impulsada desde la administración de Trump tiene todos los visos de resultar inviable. Sobre todo porque, aunque Irán no acudiera a la gran cita, algo poco probable, la selección que le relevaría tendría que salir de la misma confederación, la asiática. En este caso, la sustituta debería ser Emiratos Árabes Unidos, que perdió en la última ronda de Asia una eliminatoria contra Irak (esta selección se clasificó luego para el Mundial tras derrotar a Bolivia).
Esta primera reacción del gran organismo del fútbol abundó en la línea de las palabras expresadas hace unos días por su presidente, Gianni Infantino, en el que insistió en que espera que Irán pueda participar con toda normalidad en el Mundial que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá entre el próximo 11 de junio y el 19 de julio.
«Me parece vergonzoso»
Mientras, en Italia, el movimiento de Trump se tomó con mucho escepticismo y frialdad. Dos ministros se manifestaron en contra este jueves alegando, fundamentalmente, una cuestión de dignidad. «Leo que el enviado de Trump quiere readmitir a Italia en el Mundial: me parece vergonzoso. A mí me daría vergüenza», afirmó sin vueltas el ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, en respuesta a preguntas de periodistas. El ministro de Deportes, Andrea Abodi, subrayó lo mismo: «Primero, no es posible, y segundo, no es apropiado. No sé qué es lo primero. La clasificación se consigue en la cancha».
En el país, además, se recuerda que Paolo Zampolli, el enviado de Trump, ya pidió lo mismo en 2022 para el Mundial de Qatar, sin que nadie le hiciera caso. Italia también se quedó afuera de esa cita y este emisario escribió una carta al presidente de FIFA, Infantino, para pedirle que excluyera a Irán y permitiera participar a Italia. Ahora, lo hizo de nuevo.
Italia se quedó afuera el pasado 31 de marzo tras perder el repechaje europeo contra Bosnia-Herzegovina en definición por penales, un fiasco que causó la mayor crisis del fútbol «azzurro» en su historia. (El País)




































































