El jefe de Gabinete inició su discurso con un fuerte ataque a la oposición y una defensa del plan económico
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ya expone el informe de gestión en la Cámara de Diputados, con el respaldo del presidente Javier Milei, el Gabinete y un fuerte aval de legisladores oficialistas.
En el primer tramo de su discurso, Adorni atacó con dureza al Kirchnerismo y defendió el «plan anti-inflacionario» aplicado por el oficialismo al señalar que se descendió en dos años del 211% al 31%.
Adorni señaló: «Recibimos un país en crisis: cepo y brecha cambiaria del 200%, déficit fiscal altísimo, Estado sobredimensionado, pobreza infantil del 60%, piquetes, violencia, sistemas de salud y educación devastados, y aislamiento internacional».
En la misma línea, el funcionario destacó que si no actuaban rápido, «la economía y la pobreza hubieran colapsado aún más». «El Kirchnerismo intentó desestabilizar durante la campaña, generando corrida cambiaria y suba de tasas, lo que agravó la situación», subrayó.
A su vez, agregó: «A pesar de esto, no nos desviamos: logramos superávit fiscal por primera vez en más de un siglo, bajamos el gasto público al mínimo en diez años, eliminamos estructuras estatales innecesarias y privilegios».
Si bien en la primera hora de su exposición, se dedicó a leer el informe de gestión y no respondió preguntas sobre el crecimiento de su patrimonio, el jefe de Gabinete destacó que «todos los ciudadanos son inocentes hasta que la justicia demuestre lo contrario».
Adorni defendió con esta frase la sanción de la ley de inocencia fiscal pero pareció hablar de su propia situación judicial, ya que está denunciado por enriquecimiento ilícito por la compra de departamentos y viajes al exterior que no se condicen con sus ingresos declarados.
«Por primera vez en la historia se logró la ley de inocencia fiscal que permite volcar en la economía los ahorros de los argentinos», dijo.
«En Argentina nos acostumbramos a vivir bajo un régimen persecutorio donde quien ahorraba para resguardarse era visto como un delincuente», agregó Adorni, quien se niega a dar explicaciones públicas por su caso.
En esta línea, dijo que «en lugar de ser potenciales sospechosos, todos los ciudadanos son inocentes hasta que la justicia demuestre lo contrario».
Tomó un vaso de agua, miró al auditorio y recibió el aplauso de los oficialistas, del gabinete a pleno y del presidente Milei que mostró un fuerte respaldo hacia el funcionario.
Se estima que la exposición de Adorni, más las preguntas posteriores de los diputados, durará hasta seis horas.






































































