Una mujer de 29 años murió luego de estar casi nueve horas arriba de una ambulancia por no poder conseguir una cama de terapia intensiva. La joven fue recibida recién en la localidad cordobesa de San Francisco, a 271 kilómetros de su localidad, y falleció al día siguiente.
La joven sufría de diabetes y era insulinodependiente. Al no sentirse en óptimas condiciones se dirigió a la guardia del hospital de su pueblo, Inriville, en la provincia de Córdoba. Ante su estado, le informaron que debía dirigirse de forma urgente a un centro médico que tuviera una cama de terapia.
Su recorrido comenzó en la guardia del hospital de esa localidad, continuó en Marcos Juárez donde la rechazaron en dos nosocomios, siguió en Bell Ville y fue derivada a San Francisco, donde finalmente falleció. La mujer nunca dejó de recibir asistencia médica durante el trayecto.
“El caso puso en evidencia las falencias del sistema de salud, especialmente en la derivación de pacientes. Este no es un hecho aislado”, sentenció, en diálogo con La Voz, Anahí Muñiz, directora del hospital municipal de Inriville.




































































