Este miércoles llega a Buenos Aires una nueva misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para comenzar la cuarta revisión de las cuentas fiscales, en el marco del crédito por 53.700 millones de dólares que el organismo le dio al Gobierno Nacional.
El equipo será encabezado por el italiano Roberto Cardarelli, quien estará acompañado por técnicos del FMI y durante la misión se reunirá con funcionarios de Gobierno y el Banco Central, así como con representantes del sector privado, la academia y la sociedad civil.
El nuevo encuentro se produce luego de que a fines de abril el FMI flexibilizara sus normas y le permitiera al Gobierno intervenir de manera directa en el mercado de cambios, sin esperar a que el dólar quede debajo del límite inferior o supere el máximo de la banda cambiaria que se había fijado en octubre. Estrategia que aún el Banco Central no ha necesitado utilizar para controlar el tipo de cambio.
La mirada estará puesta en los resultados fiscales de abril, ya que Hacienda había sobre cumplido la meta fiscal con un superávit primario de $10.347 millones, un 0,1% del PBI, según informó el titular de la cartera, Nicolás Dujovne.
«Es la primera vez desde 2011 que Argentina vuelve a tener superávit financiero primario en sus cuentas públicas» en los tres primeros meses del año, precisó Dujovne durante la rueda de prensa en la que informó los números de las cuentas públicas.
En la misma línea, Dujovne hizo hincapié en que la meta de alcanzar el equilibrio fiscal se está cumpliendo sin utilizar los ajustadores (sociales y de gasto de capital) que permitirían flexibilizar el compromiso asumido con el FMI hasta un resultado negativo de 0,5% para este año.


































































