La cifra representa el nivel más alto de la última década, en un contexto marcado por el avance de la «super gripe» y el mayor impacto entre los menores de 10 años
El país afronta una de las temporadas de gripe más intensas de los últimos años. De acuerdo con datos difundidos por el Ministerio de Salud de la Nación, durante las primeras 30 semanas de 2026 se registraron 790.523 casos de influenza, una cifra que representa el nivel más alto de contagios de la última década y supera los registros alcanzados en igual período de 2025 y 2024.
Detrás de este incremento se encuentra la masiva circulación del subclado K de la gripe A (H3N2), popularmente denominado «súper gripe». La cartera de Salud detalló que el 96% de las muestras secuenciadas este año por el Instituto Malbrán correspondieron a esta variante, la cual comenzó a circular de manera anticipada y registró un pico máximo de detecciones entre las semanas 21 y 22.
Menores de 10 años, los más afectados
Uno de los datos más significativos de la temporada aparece en la distribución de los contagios por edad. Los menores de 10 años concentraron el 48% de los casos de influenza registrados en el país.
De ese grupo, el 35% correspondió a menores de 2 años. Luego se ubicaron las personas de entre 10 y 19 años, con el 18% de los casos, y los mayores de 60 años, con el 11%.
Según especialistas, la fuerte incidencia entre los chicos de menor edad refleja tanto el adelantamiento de la circulación viral como la existencia de un brote.
Habitualmente, en ese segmento de la población tiene mayor incidencia el virus sincicial respiratorio (VSR), pero este año la influenza ganó terreno impulsada por la nueva variante.
Si bien Argentina adelantó su campaña de vacunación para llegar al invierno con una base importante de población inmunizada, los expertos insisten en la necesidad de reforzar la prevención. Ante la capacidad de mutación del subclado K, la recomendación principal sigue siendo completar los esquemas de vacunación disponibles, herramientas fundamentales para mitigar los cuadros graves, evitar internaciones y reducir la circulación del virus en las comunidades.




































































