Los familiares de los 44 tripulantes que murieron a bordo del submarino plantearon maniobras de vigilancia del gobierno del expresidente, pero la Justicia los desestimó y cerró definitivamente el caso
La Corte Suprema de Justicia dejó firmes los sobreseimientos del expresidente Mauricio Macri, del exdirector de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Gustavo Arribas, de su entonces segunda Silvia Majdalani y de ocho ex agentes del organismo, en la causa por presunto espionaje ilegal a familiares de víctimas del hundimiento del submarino ARA San Juan.
Los familiares habían denunciado maniobras de vigilancia y seguimiento entre 2017 y 2018, cuando reclamaban respuestas por la desaparición del submarino. Según la acusación, los imputados habrían ordenado registrar manifestaciones, misas y acciones públicas, así como recopilar información personal y datos de redes sociales de los allegados a los tripulantes.
La investigación surgió tras el hallazgo de documentación en la sede de la AFI de Mar del Plata con registro de las distintas actividades de los familiares de las víctimas.
Por este motivo, en 2021, el juez federal de Dolores Martín Brava había procesado a Macri y a sus funcionarios por presunto espionaje ilegal, ya que consideró que las tareas tenían como fin «influir en la situación política e institucional del país».
La Justicia cerró definitivamente la causa de espionaje ilegal a los familiares del ARA San Juan
Pocos meses después de haber sido acusado, la Cámara Federal porteña revocó el procesamiento de Mauricio Macri y dictó el sobreseimiento de todos los imputados. En el fallo sentenciaron que las diligencias estaban justificadas como parte de los trabajos de la seguridad del entonces presidente.
Luego, la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal revisó y ratificó la sentencia: «Aún cuando el magistrado de la instancia haya dejado entrever que la información sobre preguntas o reclamos habría sido alcanzada mediante infiltraciones, lo cierto es que las declaraciones testimoniales de los familiares (…) echan por tierra esa inferencia».
«Los mismos admiten que sus expectativas y reclamos eran comunicados también por medios de información o incluso por videos en redes sociales. Queda descartado cualquier tipo de secretismo entre los familiares respecto de esos datos y su obtención exclusivamente a través de medios ilegales», añadieron.
Las querellas particulares llevaron el caso a la Corte Suprema mediante recursos extraordinarios, ya que cuestionaron la justificación de las tareas de inteligencia y hasta denunciando falta de imparcialidad.
Sin embargo, los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti optaron por no ingresar al fondo de la cuestión y desestimaron los planteos.





































































