Una masa de aire polar que ingresó desde el Pacífico originó un repentino descenso térmico y dejó nevadas en zonas altas de Río Negro y Neuquén, tras semanas marcadas por calor extremo y riego de incendios
Luego de varios meses atravesados por la sequía y el riesgo extremo de incendios forestales, la lluvia llegó el martes a gran parte de la región cordillerana de Chubut y Río Negro. El cambio en las condiciones climáticas dio alivio a brigadistas, vecinos y autoridades, y dejó postales inusuales para esta época del año: montañas cubiertas de nieve en pleno verano.
En Chubut, las precipitaciones llegaron por la mañana y se extendieron a lo largo de toda la jornada, alcanzando distintos puntos de la cordillera. En las zonas más elevadas se registraron nevadas, especialmente en el Centro de Actividades de Montaña La Hoya y en el área del Lago Cholila. También se reportaron lluvias en sectores del Parque Nacional Los Alerces y otras localidades de la región.
El cambio repentino del tiempo se debió a la llegada de una masa de aire polar que impactó este martes sobre la cordillera de ambas provincias. De acuerdo con datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las temperaturas en sectores elevados descendieron hasta los -4°C. Las precipitaciones, que comenzaron como lluvia en el centro de Bariloche alrededor de las 11 de la mañana, pasaron a ser nieve a partir de los 1.600 metros de altura y continuarían durante unas 36 horas.
El contraste térmico es notable: durante el último fin de semana, la región cordillerana registró máximas cercanas a los 30 grados, valores poco habituales para Neuquén y Río Negro.
Más allá del atractivo paisajístico, desde Protección Civil y Vialidad Nacional pidieron circular con extrema precaución. La Ruta Nacional 40, que conecta Bariloche con El Bolsón, presenta sectores con calzada mojada y escasa adherencia debido a las lluvias persistentes en áreas de menor altitud.






































































