Un brutal robo ocurrió en la noche del jueves en Cosquín, cuando ladrones encapuchados amordazaron y golpearon a un jubilado que se encontraba en su casa con su mujer y su nieto, de dos años.
El asalto comenzó cuando, según el relato de las víctimas, cortaron la luz de la casa para poder actuar en la oscuridad. Fue en el barrio Cumbre Azul, en la casa de Ricardo, que tuvo que recibir siete puntos en la cabeza por los cortes que le provocaron los culatazos que le pegaron los delincuentes.
«Gracias a Dios que estamos vivos, fue una noche terrible. Nos cortaron la luz. No sabíamos qué pasaba. Mi esposo salió a levantar la llave del medidor. Cuando estaba entrando lo agarraron en el garaje», indicó la damnificada, Cristina.
Una vez adentro, los malvivientes acrecentaron la violencia y empezaron a golpear y gritar a los indefensos dueños de casa: «era un tipo como de 1.80 metros, grandote. Me puso un revolver en el cuello y me gritaba ‘¡la plata, la plata!’. Yo le decía que no tenía y le di solo 3 o 4 mil pesos que eran para ir a pagar la tarjeta», relató la víctima.
Todo terminó por acción de la fortuna: «se rajaron», dijo Ricardo, que se recupera de las heridas recibidas.



































































