Luego de que el Instituto Colombino del Dolor (IPS Incodol) cancelara la eutanasia de Martha Sepúlveda, quien iba a morir el domingo 10 de octubre a las 7 a.m., un juez ordenó que el procedimiento debe practicarse. A los efectos, dio 48 horas a la institución para acordar con Sepúlveda el día y la hora en que se realizará la eutanasia, como es su voluntad desde hace unos meses por tener una enfermedad terminal incurable.
El juzgado 20 civil de Medellín aseguró que la IPS Incodol vulneró el derecho de Sepúlveda a morir dignamente, la sometió a vivir una vida indigna y les ordenó a «cumplir con lo establecido por el comité científico interdisciplinario para morir dignamente, en acta emitida el pasado 6 de agosto del presente año, por medio de la cual, se le informa y reconoce a la tutelante, que cumple con los requisitos para ejercer su derecho a morir dignamente a través de la eutanasia».
Sepúlveda iba a ser la primera mujer en Colombia en acceder a la eutanasia sin ser una paciente terminal, gracias a un reciente fallo de la Corte Constitucional, que extendió ese derecho a personas no terminales que por causa de ellas tengan «intenso sufrimiento físico o mental por lesiones corporales o enfermedades graves e incurables».
Sin embargo, la noche del viernes 8 de octubre, con una carta que deslizaron por la puerta de la casa donde viven Sepúlveda y su hijo, Federico Redondo, les anunciaban que se había cancelado el procedimiento. La clínica argumentó la enfermedad de Martha no había progresado en los últimos tres meses y que tenía una mayor expectativa de vida a la indicada antes. No obstante, un examen médico difundido por el portal La Silla Vacía reveló que tenía un mayor deterioro de la marcha y «había perdido fuerza en sus miembros superiores».
La cancelación de última hora- precedida por un comunicado de la Iglesia católica pidiendo a la mujer reconsiderar su decisión- generó entonces un debate nacional que involucró a políticos y autoridades judiciales.
El caso ha producido una amplia discusión en el país latinoamericano sobre el derecho a optar por la muerte asistida. Finalmente, Sepúlveda podrá acceder a una muerte digna.






































































