La nevada comenzó de forma ligera el domingo y se intensificó durante la noche. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, declaró el estado de emergencia
Nueva York enfrenta una de las tormentas de nieve más severas de los últimos años en el noreste de Estados Unidos, con ráfagas costeras de entre 35 y 60 millas por hora (56-97 km/h) que provocan ventiscas prolongadas y condiciones de «whiteout», con visibilidad inferior a un cuarto de milla.
La nevada comenzó de forma ligera el domingo 22 de febrero por la mañana y se intensificó durante la noche, con picos de hasta tres pulgadas de nieve por hora, según el National Weather Service (NWS).
La gran tormenta invernal obligó al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a declarar el estado de emergencia, ordenando una prohibición de circulación para vehículos no esenciales hasta el mediodía. Escuelas, aeropuertos, puentes, autopistas y rutas se mantienen cerradas por prevención.
«Nuestra ciudad se enfrenta a su segunda tormenta de nieve en menos de un mes y nuestra primera ventisca desde 2016. El viaje del lunes por la mañana será extremadamente peligroso», sostuvo el alcalde en conferencia de prensa, y pidió a la población permanecer en sus hogares.
Como parte de las medidas para mitigar los efectos del frío extremo, la administración municipal activó el protocolo Code Blue desde el sábado a las 16 horas para garantizar acceso irrestricto a refugios.
Además, se dispusieron 18 autobuses de calentamiento, 11 espacios hospitalarios y 13 centros escolares para asistir a personas vulnerables, en medio de un fenómeno climático que podría extender sus consecuencias durante las próximas horas.






































































