Una polémica se desató en las últimas horas del martes en la ciudad, debido a la poda de árboles en el colegio Alejandro Carbó, ubicado en barrio Alberdi.
El hecho fue documentado y «viralizado» por vecinos del lugar, quienes señalaron que se quitaron más de 20 ejemplares añosos.
Como ese colegio es patrimonio nacional, hay que pedir autorización cuando se efectúan trabajos de mantenimiento tanto afuera como en el interior del establecimiento.
Luego de la difusión que alcanzaron las imágenes y videos, desde la Dirección de Infraestructura Escolar, que depende del Ministerio de Educación, dieron respuesta por medio de un comunicado sobre lo acontecido, afirmando que se realizó una «poda racional, es decir extracción de ramas secas, equilibrio de copa, de todos los árboles».
Además, según se explicó, se procedió al «corte u extracción, según corresponda, de aquellos ejemplares enfermos o que presentan síntomas de senilidad avanzada o decrepitud». Asimismo, afirmaron que se reemplazarán todos los ejemplares cortados.
No obstante, el arquitecto Adrián Zak apuntó a la responsabilidad del ministro de Educación, Walter Grahovac debido a que la escuela depende de su cartera.
«No ha avisado a las autoridades de la comisión nacional de monumentos, ni al Municipio», afirmó el docente en declaraciones radiales. «Todo lo que está adentro y afuera del edificio hay que preservarlo y si por cualquier motivo no se puede hay que pedir autorización y recién talarlo», subrayó.
Desde la Provincia indicaron que se trató de una «tala racional» sobre especies «deterioradas».
Sin embargo Zak aseguró: «El árbol que tenía 10 años de seco sigue en pie. Cortan lo verde y no lo seco y peligroso».
Finalmente, el colegio Carbó terminó con una denuncia penal contra la Provincia, para que se investigue la decisión de la tala sobre exponentes históricos.





































































