El presidente Alberto Fernández recibe esta tarde a los directivos de la empresa agroexportadora Vicentin, tras la decisión del Gobierno de intervenir la compañía.
El encuentro tendrá lugar a las 18 en la residencia de Olivos y participarán el jefe de Estado y el nieto del fundador de la agroexportadora, Sergio Nardelli, luego de una comunicación telefónica que ambos tuvieron ayer para intentar llegar a un acuerdo que descomprima la tensión generada tras el anuncio presidencial para que el Estado, a través de una Ley, se haga cargo de la empresa a partir de su expropiación.
Vicentin -cuya sede central funciona en la provincia de Santa Fe- se encuentra en concurso de acreedores y en medio de duras críticas de sectores empresarios y de protestas sociales en la ciudad de Avellaneda, el Presidente accedió a negociar una salida consensuada, con la intermediación de la justicia.
En este escenario, directivos de la empresa negociaron ayer seis puntos centrales para que el Estado se haga cargo de la continuidad de la cerealera, manteniendo las fuentes de trabajo, pero sin expropiar, por lo que de llegar a un acuerdo, el Presidente modificaría el borrador de decreto que circuló el lunes, tras el anuncio presidencial de la expropiación.
En diálogo con Radio 10 el miércoles, Fernández confirmó las negociaciones con el dueño de la empresa, al relatar que mantuvieron «una muy buena charla con Sergio Nardelli, uno de los dueños de Vicentin», a quien le dijo que lo que buscaba el Gobierno era «preservar la empresa en manos argentinas» para que no sea comprada por empresas multinacionales. Y que esto -dijo Alberto- «no debería ser motivo de pelea porque lo que estamos haciendo es rescatar a una empresa de la quiebra».
Asimismo, el directorio de Vicentin tomó contacto con los funcionarios designados por el gobierno y pidió al juez que tiene a su cargo el concurso de acreedores, Fabián Lorenzini, que se «defina y determine el alcance de la intervención».





































































