La renuncia surge tras el decreto de Javier Milei que dispone el traslado del sable corvo del general José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo
Luego de que el Gobierno oficializara el traslado del Sable Corvo del Libertador General Don José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo, la directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar renunció a su cargo por estar en «desacuerdo» con la medida que adoptó el Ejecutivo con relación al arma histórica.
La decisión se oficializó este martes a través del Decreto 81/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Defensa, general Carlos Presti. La norma establece que la histórica pieza dejará el Museo Histórico Nacional para quedar bajo la guarda y custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo «General San Martín», con sede en la Ciudad de Buenos Aires.
El sable fue donado por la familia descendiente de Manuela Rosas en 1897. Desde entonces, estuvo expuesto y custodiado por el Museo Histórico Nacional. Sin embargo, el hogar del sable cambió a través del tiempo: sufrió robos tres veces y el presidente militar Juan Carlos ordenó su traslado al Regimiento de Granaderos. Después de 50 años, se devolvió al museo a través de un decreto firmado por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, según lo dispuesto por los herederos del sable.
Rodríguez Aguilar se desempeñaba como directora nacional de museos hasta que llegó al Museo Histórico Nacional en reemplazo de Gabriel Di Meglio, quien se vio obligado a presentar su renuncia en junio del 2025. Tras menos de un año de gestión, fue ella quien decidió renunciar en disconformidad con la decisión presidencial sobre el sable corvo.
Según indicó a través de una carta abierta, la historiadora calificó el fundamento del decreto como una «interpretación muy original» del proceso de donación del sable. Le agradeció al personal del museo y a las áreas con las que trabajó en coordinación.
Tras conocerse la noticia del traslado, los herederos del sable presentaron una cautelar para frenar el proceso de traslado. Recordaron que el sable fue donado al Estado «con la condición de ser exhibido y preservado en el Museo Histórico Nacional». Argumentaron que la decisión forma parte de «un show político con el patrimonio» y acentuaron la falta de argumentos del Gobierno para decretar el traslado.






































































