El Gobierno de Alberto Fernández alista una profunda modificación de los planes sociales que paga el Estado con la idea de que sus beneficiarios brinden un servicio a la comunidad. El objetivo oficial es trabajar de forma conjunta con provincias y municipios para asegurar a estos trabajadores en primera instancia una prestación igual a un salario mínimo, vital y móvil.
El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, confirmó que buscan implementarlo en 5 sectores productivos para vincular planes sociales con trabajo en los rubros de la construcción, producción de alimentos, textil, cuidado de personas y reciclado.
Al respecto de la iniciativa, Arroyo sostuvo que “arrancamos pintando escuelas con personas que tienen planes sociales» y precisó que «en primer término, se capacitan con la UOCRA y al mismo tiempo pintan las escuelas, por lo que cuando el gremio certifica que se hizo el trabajo, esa persona complementará su plan social y pasará a cobrar el salario mínimo”.
No obstante, desde la cartera de Desarrollo Social explicaron a Télam que “no será obligatorio ni una condición excluyente para los beneficiarios realizar una tarea laboral para que continúen percibiendo el plan social» y aclararon que «no es una contraprestación por recibir un plan”.
Se prevé que la reforma se concrete hacia fines de febrero.





































































