En el marco de la crisis por el coronavirus y el impacto en el nivel de ingresos especialmente de los sectores más vulnerables, el PAMI anunció que pagará una suma fija y extraordinaria de $1600 a 540.000 adultos mayores que venían recibiendo bolsones de alimentos a través de Centros de Jubilados y Pensionados, en el marco del programa «Probienestar».
La titular del PAMI, Luana Volnovich, anunció junto con la administradora de la Anses, Fernanda Raverta, la implementación de un pago extraordinario y por única vez por los meses de marzo, abril y mayo para que las personas que pertenecen al programa reciban $1600, que se incorporará como concepto a los recibos de haberes. La suma a depositar, sin embargo, es variable ya que depende de la zona geográfica y modalidad del bolsón, que en los últimos meses venía siendo blanco de críticas por la poca cantidad de alimentos que se incluían.
El bolsón alimentario suplido ahora por dinero venía siendo blanco de duras críticas por parte de sus beneficiarios por la poca cantidad de alimentos que se incluían últimamente. Sin embargo, desde el Estado reiteraron que dicha canasta de productos secos se elabora en base a un trabajo con nutricionistas que tiene atención a las enfermedades preexistentes de la población para esta edad.
El beneficio anunciado viene a cubrir una canasta alimentaria que usualmente lleva a los ancianos un litro de aceite mezcla, medio kilo de arroz blanco, una lata de arveja, choclo y caballa o jurel; una botella pequeña de edulcorante, un kilo de azúcar, galletitas de agua, gelatina, medio kilo de dulce de membrillo o batata, un kilo de harina, una caja de leche en polvo, mermelada de bajas calorías, medio kilo de yerba envasada, un puré de tomate y un postre fantasía para flan.
Raverta y Volnovich también comunicaron desde la sala de conferencias de prensa de la Casa Rosada que PAMI pagará un subsidio solidario de sostenimiento de $15.000, correspondientes a marzo, abril y mayo, a 4200 centros de jubilados y pensionados que están afectados por el cese de actividades y podrían tener dificultades para cubrir sus costos fijos, entre los que cuentan los servicios de luz, agua y gas y, en algunos casos, el pago de alquileres.
La medida significa una inversión total de $ 960 millones e implica un 33% adicional respecto al desembolso habitual que hace el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados para garantizar la seguridad alimentaria de las personas afiliadas que lo necesitan, detallaron fuentes oficiales en la tarde del lunes.
Fuente: El Cronista




































































