Una serie de ataques de Estados Unidos contra Irán intensificó la tensión entre ambos países y se debilita el alto el fuego
Estados Unidos lanzó una serie de ataques contra Irán la madrugada de este martes, lo que supone una nueva escalada en la reanudación de las hostilidades, pese a que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que una acuerdo con Teherán aún era posible.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció que los ataques se habían iniciado a las 22:45 CET del lunes, en la tercera noche consecutiva de ataques.
El Centcom informó que la orden fue dada por Trump y que se trata de operaciones destinadas a imponer «un alto costo» a Teherán.
Según detalló Centcom en su cuenta de X, los bombardeos buscan degradar la capacidad de Irán para a atacar a civiles y al transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz y estos comenzaron apenas unos minutos después de que Trump asegurara en una entrevista que el país persa sería golpeado «muy duro» esta misma noche.
Emiratos Árabes denunció ataques
El endurecimiento de la postura estadounidense coincide con un nuevo episodio de violencia en el estrecho de Ormuz. Emiratos Árabes Unidos denunció que Irán atacó dos embarcaciones en la zona, provocando la muerte de un tripulante y heridas a otras ocho personas.
El Ministerio de Defensa emiratí condenó el episodio y lo calificó como «una grave violación y clara infracción del derecho internacional que amenaza la seguridad y la estabilidad regionales».
La situación también tuvo repercusiones institucionales en Washington. Trump notificó formalmente al Congreso estadounidense que la acción militar contra Irán comenzó el 7 de julio y remarcó que las Fuerzas Armadas permanecerán preparadas para responder ante nuevas amenazas.
En la comunicación enviada al Poder Legislativo, el presidente afirmó que el objetivo de las operaciones es garantizar que el gobierno iraní deje de representar una amenaza para Estados Unidos y sus aliados.
Negociaciones interrumpidas por la violencia
Irán y Estados Unidos acordaron un alto el fuego provisional el 17 de junio, que daba inicio a un período de 60 días destinado a alcanzar un fin permanente a la guerra, un pacto que Trump dio por «terminado» hace tres días.
Las negociaciones se vieron interrumpidas repetidamente por la violencia. Estados Unidos lanzó tres rondas de ataques aéreos contra Irán en la última semana por ataques iraníes contra barcos que navegaban por el estrecho de Ormuz a través de una ruta que buscaba evitar las aguas territoriales de la República Islámica.
Antes de la guerra, aproximadamente una quinta parte de todo el petróleo y gas natural comercializado a nivel mundial pasaba por el estrecho. El control de Irán sobre la vía desató una crisis energética en todo el mundo, aunque los precios del petróleo registraron una caída brusca desde su punto más alto de 120 dólares por barril durante el conflicto.





































































