En el marco del paro que dispuso el viernes pasado la Asociación Obrera de la Industria del Transporte Automotor (Aoita), se lleva adelante un gran operativo de seguridad en la Terminal de Ómnibus de Córdoba para resguardar a los choferes y a las unidades de transporte que continúan trabajando.
La medida fue dispuesta por el fiscal Raúl Garzón para garantizar la protección de los trabajadores y los pasajeros.
Puntualmente, se trata de las unidades de la empresa Lep, que decidió no interrumpir el servicio pese al paro de cuatro días dispuesto el viernes pasado, en reclamo de sueldos adeudados a los trabajadores. Los colectivos son acompañados por cuatro motocicletas de custodia hasta la salida de Córdoba capital.
La medida de fuerza finalizaría esta noche. En tanto, la Federación de Transporte Automotor que nuclea a los empresarios de colectivos que operan en Córdoba emitió un comunicado donde exige que se convoque a una mesa de diálogo a las partes con el fin de darle finalidad al paro que este lunes cumple su cuarta jornada con posibilidad de extenderse si no se completan los salarios adeudados.
Además, en el comunicado reclaman al Gobierno de la Provincia de Córdoba que «haga público el nuevo esquema de distribución de subsidios, con el fin de dar previsibilidad al sistema».






































































