A principios de julio fue transferida a Mato Grosso, luego de haber vivido 40 años en el ex zoo de Mendoza
Kenya, la última elefanta que estuvo en cautiverio en Argentina, murió el martes en el santuario de elefantes de Mato Grosso, Brasil, adonde había llegado en julio tras ser trasladada desde el ex Zoo de Mendoza.
La elefanta pasó más de 40 años en un pequeño recinto y fue preparada durante siete años para recorrer más de 4.000 kilómetros hasta el santuario. Al informar la muerte del ejemplar tras un progresivo deterioro de salud, los responsables del Proyecto Ele recordaron que«la cautividad es profundamente dañina para los elefantes y reduce de manera drástica su esperanza y calidad de vida».
«Con enorme tristeza compartimos esta noticia, y con la convicción de que mantener elefantes en instalaciones minúsculas y artificiales debe llegar a su fin, en todos los zoológicos del mundo. Los resultados de esta práctica son siempre los mismos», expresó la fundación.
Desde el Proyecto Ele, organización que trabaja para liberar elefantes, informaron que se realizará una necropsia con la participación de profesionales universitarios para determinar las causas exactas de muerte. Los resultados estarán disponibles en las próximas semanas.




































































