El viernes pasado en pleno día, Jorge Eduardo Brondo (65) asesinó a su expareja Paola Monzoni (42) de un disparo en la cabeza en la plaza de barrio Santa Isabel Segunda Sección, al sur de la ciudad de Córdoba.
Justo después, intentó quitarse la vida con un balazo en la sien, por lo que debió ser trasladado al Hospital Príncipe de Asturias. Sin embargo, luego fue derivado al Hospital de Urgencias, en donde falleció.
Tras dos días de agonía, el femicida finalmente murió a raíz de las graves heridas que se auto infligió.
Cabe señalar que al morir Brondo fue imputado por «homicidio calificado por el vínculo, en contexto de violencia familiar y de género» por la fiscal de Violencia Familiar, María Celeste Orta Córdoba.




































































