El actor Hugo Arana falleció en las últimas horas a los 77 años, informó este domingo la Asociación Argentina de Actores.
«Con gran pena despedimos al compañero actor Hugo Arana. En su prestigiosa trayectoria en cine, teatro y TV ha sido respetado y querido tanto por sus pares como por su público. Acompañamos en este triste momento a su hijo Juan, a sus familiares y seres queridos», publicó esta mañana la entidad en su cuenta de Twitter.
Hace menos de una semana Arana fue internado en un sanatorio porteño por un accidente doméstico. El actor se había caído en su casa y se golpeó fuertemente en la cabeza. Tras unos días en la clínica, le hicieron un hisopado de coronavirus que dio positivo.
«Me hicieron el hisopado y apareció el virus. Pero de la manera más liviana porque no me falta el aire, no tengo dolores», había contado en una entrevista radial.
Fue su único hijo Juan Gonzalo, fruto de su matrimonio con la actriz Marzenka Novak, fallecida en 2011, quien encontró al actor tras su accidente doméstico y lo acompañó mientras le hacían los estudios que, finalmente, determinaron que era positivo en Covid-19.
Nacido en la localidad bonaerense de Juan José Paso pero criado en Monte Grande, Hugo Arana brilló en más de 40 títulos del cine argentino y una cantidad similar de programas de televisión; sin embargo, el primer gran impacto popular llegaría en 1972, al protagonizar una recordada publicidad de un vino de mesa, dirigida por Juan José Jusid, cuyo éxito obligó a realizar toda una saga que continuara la historia.
Con una sólida formación actoral con estudios con Augusto Fernandes y tras cimentar cierta experiencia con el grupo de teatro Errare Humanum Est, su aparición en «El santo de la Espada» y su popularidad a partir de la publicidad, lo llevó a convertirse en una cara familiar en la producción cinematográfica y televisiva de la época.
Sus virtudes como actor, el carácter afable mostrado en entrevistas y la ausencia de conflictos laborales o personales en su vida pública confluyeron para que Hugo Arana sea reconocido tanto por sus papeles dramáticos como por sus intervenciones humorísticas, y querido y respetado de manera unánime por colegas y por el público en general.





































































