El Presidente encabezó este viernes la comitiva oficial que asistió al acto central en memoria de las 85 víctimas del ataque terrorista en 1994. Durante la ceremonia, se reclamó justicia y avances en la causa
El presidente Javier Milei participó este viernes del acto en conmemoración por el 32° aniversario del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).
El mandatario llegó a la sede de Pasteur 633 acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei pasada las 9.45 horas. Como cada año, la AMIA y la DAIA y Familiares de las Víctimas participaron del acto central en el barrio porteño de Once donde, hace más de tres décadas, se produjo el ataque terrorista.
Bajo el lema Hoy no podemos perder la memoria, el acto inició con el sonido de la sirena a las 9.53, hora exacta en la que fue perpetrado el ataque en 1994.
Durante el acto, el presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, expresó su preocupación por la falta de avances en la investigación. «No se ha producido ninguna novedad relevante en la causa AMIA», afirmó y advirtió que «32 años de impunidad es un abismo intolerable para cualquier república que pretenda llamarse democrática».
El reclamo por la causa AMIA
Armoza reclamó que la Justicia acelere el proceso y tome medidas concretas para evitar que la cauda siga paralizada. También pidió reforzar la seguridad y garantizar que los responsables del atentado no queden impunes, al tiempo que insistió en la necesidad de avanzar con decisiones judiciales pendientes.
Además, solicitó al Gobierno un refuerzo inmediato de los controles en la Triple Frontera y en los pasos fronterizos, al considerar que se trata de un punto estratégico para la prevención. También pidió que Interpol mantenga vigentes las órdenes de captura internacionales relacionadas con la investigación.
El apoyo de Milei a Israel
La participación del Presidente se dio pocos días después de que volviera a expresar un fuerte respaldo a Israel durante un discurso en la Fundación Aliados de Israel.
En esa ocasión, Milei recordó que Buenos Aires alberga la comunidad judía más importante de América Latina y calificó los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994 como «actos cobardes y criminales» que dejaron una marca imborrable en la historia argentina.
El mandatario también defendió la política exterior de su Gobierno respecto del conflicto en Medio Oriente y destacó medidas como la declaración de Hamás, la Guardia Revolucionaria de Irán y la Fuerza Quds como organizaciones terroristas, además de la expulsión del encargado de negocios iraní.
Asimismo, resaltó la firma del memorándum de libertad de los llamados Acuerdos de Isaac, orientados a combatir el terrorismo, el antisemitismo y sus fuentes de financiamiento.
«No hay neutralidad posible, como no la hubo nunca en los conflictos existenciales de la humanidad», había afirmado el jefe de Estado en ese discurso.




































































