Tras la intervención militar estadounidense que resultó en la detención de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez quedó al frente del país
La situación política de Venezuela dio un giro tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas militares de los Estados Unidos.
Ante el vacío de poder, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió el mando operativo del país, aunque su postura actual es objeto de un intenso debate internacional debido a las declaraciones cruzadas entre Caracas y Washington.
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump aseguró que Rodríguez ya juró como presidenta de Venezuela y que su administración iniciará un «gobierno de transición».
Según Trump, la funcionaria mantuvo conversaciones con el senador Marco Rubio y se mostró dispuesta a cooperar. «Nos dijo ‘haremos lo que necesiten'», afirmó el mandatario estadounidense, añadiendo que Rodríguez fue «muy cortés» pero advirtiendo que el chavismo tiene «cero chances de volver» una vez que se complete el proceso.
Sin embargo, la respuesta pública de Rodríguez fue completamente opuesta. En un mensaje televisado y rodeada por figuras clave del régimen como Diosdado Cabello y su hermano Jorge Rodríguez, la vicepresidenta reafirmó que «acá hay un solo Presidente y es Nicolás Maduro».
Durante su alocución, exigió una «prueba de vida» inmediata del líder capturado y llamó a la población a salir a las calles para defender la soberanía nacional frente a lo que calificó como una «agresión armada».
La figura de Delcy Rodríguez es esencial en este escenario. Como ministra de Petróleo y ex canciller, lidera junto a su hermano Jorge el «ala más negociadora» del chavismo, un sector históricamente enfrentado a la línea dura representada por Diosdado Cabello. Pese a estas tensiones internas, Rodríguez encabezó una reunión del Consejo de Defensa para mostrar un frente unido, asegurando que Venezuela «jamás volverá a ser colonia».
Mientras el paradero exacto de la vicepresidenta genera especulaciones -con informes divididos entre Caracas y Moscú- la realidad en el terreno es de máxima alerta. Trump dejó en claro que EEUU no se retirará hasta asegurar que el equipo de transición esté operando, mientras que Rodríguez sostiene que el pueblo se ha activado siguiendo «órdenes claras» dejadas por Maduro antes de su captura.





































































