Un informe elaborado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que los líderes mundiales «han fracasado en su batalla contra el cambio climático», y el secretario general del organismo, António Guterres, calificó al estudio como «un atlas del sufrimiento humano».
Los datos del informe se centran en los efectos, la adaptación y la vulnerabilidad, revelando cómo las personas y el planeta son «machacados» por el cambio climático, según la ONU.
Guterres sostuvo que el informe es «una acusación que apunta al fallido liderazgo en materia climática. Casi la mitad de la población vive en una zona de peligro, de momento. Muchos ecosistemas han alcanzado el punto de no retorno. La contaminación por emisiones de carbono sin control empuja a la población más vulnerable del mundo a un camino de destrucción, de momento», declaró el secretario.
En la misma línea, Hoesung Lee, presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) aseguró que «este informe es una grave advertencia sobre las consecuencias de no haber tomado medidas».
«Demuestra que el cambio climático es una amenaza grave y creciente para nuestro bienestar y para la salud del planeta. Nuestras acciones de hoy determinarán la forma en que las personas se podrán adaptar y cómo la naturaleza responderá ante los crecientes riesgos climáticos», denunció, añadiendo: «Las medias tintas ya no son una opción».
Según el informe, el cambio climático inducido por el ser humano está causando una perturbación peligrosa y generalizada en la naturaleza y afectando a miles de millones de vidas en todo el mundo. A pesar de los esfuerzos por reducir los riesgos, las personas y los ecosistemas más vulnerables frente a estos riesgos son los más azotados por los efectos del clima.
Este es el segundo de una serie de tres informes llevados a cabo por los principales científicos del clima de la ONU; su lanzamiento se produce poco más de cien días después de que la Conferencia sobre el Clima de las Naciones Unidas en Glasgow (COP26) acordara intensificar las medidas para limitar el calentamiento global a 1,5°C y evitar así las peores consecuencias del cambio climático.
Datos específicos
El nuevo informe del IPCC mostró que las consecuencias del calentamiento global provocado por las actividades humanas no se limitan al futuro.
En este sentido, las sequías, inundaciones, canículas (períodos de calor fuerte), incendios, inseguridad alimentaria, escasez de agua, enfermedades, subida de las aguas, afectan entre 3.300 y 3.600 millones de personas, advirtieron desde el organismo.
En tanto, los expertos del IPCC mencionaron que, si el mundo no reduce de manera drástica las emisiones de gases de efecto invernadero, tendrá impactos inevitables y «a veces irreversibles» en las próximas décadas.
En la primera parte de su informe publicado en agosto pasado, estimaron que, para 2030, la temperatura alcanzaría el umbral de +1,5 grados. En relación con esto, la temperatura del planeta aumentó una media de +1,1 grados desde la era preindustrial, y el mundo se comprometió en 2015 con el Acuerdo de París a limitar el calentamiento por debajo de +2 grados, si es posible +1,5 grados.
«A la luz de los compromisos actuales, las emisiones mundiales aumentarán casi un 14% en la década actual. Eso supondrá una catástrofe. Destruirá cualquier posibilidad de mantener vivo el objetivo de los 1,5 grados», denunció Guterres, quien señaló como «culpables» a los grandes países emisores.
Además, el secretario pidió a todos los gobiernos del G20 que cumplan sus acuerdos de dejar de financiar la energía basada en el carbón y que desmantelen las instalaciones que operan con este combustible.
El informe anticipa, además, la desaparición de 3% a 14% de las especies terrestres y advierte que, para 2050, cerca de mil millones de personas vivirán en zonas costeras de riesgo.
Por este motivo, la ONU sostuvo que es «esencial» cumplir el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 ºC, lo que requerirá que el mundo reduzca las emisiones en un 45% para 2030 y logre las emisiones netas cero para 2050.
Por último, en relación a América Central y Sur, afirmó que «se encuentran altamente expuestas, vulnerables e impactadas por el cambio climático, situación amplificada por la desigualdad, la pobreza, el crecimiento poblacional, la deforestación con la consecuente pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo y la alta dependencia de las economías nacionales y locales de los recursos naturales para la producción de productos básicos».



































































