Navi Pillay recibió el galardón por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y bromeó sobre los reiterados reclamos del presidente Trump para obtener el reconocimiento
La jurista sudafricana Navanethem «Navi» Pillay recibió con una broma el premio Nobel de la Paz. «Si aplauden un poco más fuerte, quizás comparta el premio con Trump», chicaneó al mandatario estadounidense, al enterarse mientras estaba en el Tribunal de Núremberg de que había ganado el galardón.
La broma de Pillay, en medio de ovaciones, fue captada por la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, que la compartió en X.
Acerca de su primera reacción, Pillay, de 85 años, afirmó que «pensó que era una broma» cuando uno de sus colaboradores le dijo que era la ganadora del premio.
«En este lugar, sus aplausos significan mucho para mí. De verdad que significan mucho. Ya saben, a nadie le gusta recibir un premio, un galardón o cualquier reconocimiento a menos que el público esté de acuerdo en que uno se lo merece. Por eso, así es como valoro sus aplausos de hoy», agradeció Pillay a sus «amigos y colegas, todos los cuales apoyan los derechos humanos.
Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, destacó la trayectoria de Pillay y su contribución a la persecución judicial de los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio.
Por qué Navi Pillay chicaneó a Donald Trump
La broma de Pillay llegó pocos días después de que el mandatario norteamericano insistiera en que debería recibir el Premio Nobel de la Paz. El miércoles, el presidente estadounidense sostuvo que había resuelto ocho conflictos y evitado, según sus palabras, «quizás, la destrucción total del mundo», al afirmar que Irán nunca tendrá un arma nuclear.
No es la primera vez que Trump reclama ese reconocimiento. En 2025, el premio fue otorgado a la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, quien posteriormente le entregó su medalla de oro al presidente estadounidense, al considerar que él merecía el galardón.
Sin embargo, ese gesto no se tradujo en el respaldo político que Machado esperaba de la administración republicana.
Quién es Navi Pillay
Nacida en Durban, Sudáfrica, en una familia de origen tamil, Pillay creció bajo el régimen del apartheid y se convirtió en una referente internacional de la defensa de los derechos humanos.
Durante su trayectoria profesional, defendió a Nelson Mandela y a otros opositores al sistema racista sudafricano. Más tarde, ocupó puestos clave en organismos judiciales internacionales, entre ellos el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y la Corte Penal Internacional.
También se desempeñó como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y presidió una comisión de investigación independiente de la ONU que acusó a Israel de cometer un genocidio en la Franja de Gaza.
Actualmente, ejerce como jueza de la Corte Internacional de Justicia en el caso en el que Birmania enfrenta acusaciones de genocidio.
Uno de los principales reconocimientos a la labor de Pillay está vinculado con su participación en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, donde contribuyó a establecer precedentes jurídicos sobre la violencia sexual como posible crimen de lesa humanidad y acto constitutivo de genocidio.
Además, su trabajo ayudó a impulsar el reconocimiento de la responsabilidad penal por la incitación al genocidio mediante la difusión de propaganda.
Desde el Comité Nobel destacaron que la jurista exigió responsabilidades a los Estados y a sus dirigentes, al tiempo que defendió los derechos de las víctimas de la violencia y los conflictos armados.
El organismo también advirtió sobre la presión que enfrenta el orden internacional basado en reglas, en un contexto de creciente tensión entre las instituciones multilaterales y las políticas de poder.




































































