Adriana Moralez se desempeñaba como coordinadora del Comité de Vigilancia y Mortalidad Materna Infantil en el Hospital Neonatal. «No tengo dudas de que hubo una mano asesina», aseveró
En la tercera jornada del juicio por la muerte de cinco bebés en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba, este miércoles declaró la médica neonatóloga Adriana Moralez, quien fuera coordinadora del Comité de Vigilancia y Mortalidad Materna Infantil.
«No tengo dudas de que hubo una mano asesina. Necesito saber quién mató a esos niños, si la acusada principal es o no, necesito que se sepa quién fue y si alguien va a volver a hacerlo», dijo.
Moralez es la primera imputada que, además de hacer su presentación, aceptó preguntas. Por eso su participación fue mucho más extensa que la de quienes vienen pasando por el banquillo hasta ahora. Está acusada por presunto encubrimiento y omisión de deberes de funcionario público.
«Fue una bomba la que estalló en el hospital», aseguró Moralez sobre la muerte de los cinco bebés recién nacidos en 2022. Asimismo, aseveró sentirse abandonada por el Ministerio de Salud, que le hizo un sumario interno sin apoyo de ningún tipo.
En tanto, puntualizó que por la situación sufrió un shock que la llevó a estar medicada. Por su parte, la defensa enfatizó en que ella no era funcionaria, sino solo una profesional a cargo de un comité de Seguridad del Paciente con fines de investigación científica.
En esta audiencia también declarará Claudia Ringelgheim, quien ocupaba el cargo de subdirectora, aunque según anticipó su abogado defensor, Carlos Ríos, ella aclarará que era por una «desprolijidad» y que, en los hechos, era jefa del servicio de Tocoginecología.
En la audiencia de mañana jueves, la última de la semana, serán convocados en principio los querellantes Yoselin Chely Rojas; Jaime Pérez; Damaris Carolina Bustamante y Brisa Molina.




































































