Con los alegatos, el juicio ingresa en una etapa de definiciones. La particularidad del caso es que los autores materiales eran menores, pero integraban una banda compuesta por mayores que les proveyeron la logística
El juicio por el crimen de Sebastián Villarreal, asesinado en febrero de 2024 para robarle la moto en la ciudad de Córdoba, ingresó en la etapa de alegatos finales ante la Cámara 8ª del Crimen. El debate oral se puso en marcha el pasado 11 de febrero.
Vale destacar que dos menores fueron reconocidos como autores del crimen del hombre de 46 años en barrio Yofre Norte.
Solo uno, J.M, afrontó un proceso en el régimen penal juvenil donde lo declararon responsable de homicidio criminis causa y dispusieron su alojamiento en el Complejo Esperanza. Tenía 17 años al momento del hecho. El otro, T., tenía 14 años en esa época y fue declarado inimputable por su edad.
Según la investigación judicial, ellos integraban una banda dedicada a robar durante horas de la madrugada, sabiendo que había menos patrullaje policial. Luego vendían el producto de los asaltos, en su mayoría motocicletas.
La abogada de la familia Villarreal, Graciela Taranto, confirmó en declaraciones a la emisora Cadena 3, que evaluaron impulsar la figura de homicidio criminis causa– que prevé prisión perpetua- pero finalmente pedirán la pena máxima contemplada para el delito que llegó a juicio.
«En el alegato inicial le planteamos al jurado popular la posibilidad de analizar si surgían elementos para sostener el homicidio criminis causa y pedir perpetua. Pero por cuestiones técnicas y jurídicas muy precisas, vamos a solicitar el máximo de la pena por homicidio en ocasión de robo», explicó la letrada.
En el debate se juzga a tres adultos como participes necesarios en dos casos y partícipe secundario en otro, todos por homicidio en ocasión de robo. Según detalló Taranto, «hicieron aportes esenciales con promesa anterior para cometer el delito» y actuaban como una banda sin roles fijos. «Uno entregaba la bala, otro la moto, otro hacía de aguantadero, escondía los efectos o ‘enfriaba’ la moto cuando sabía que la policía los buscaba», describió.
El crimen sucedió cuando dos menores abordaron a Villarreal en la vía pública para sustraerle su motocicleta y uno de ellos efectuó el disparo mortal.




































































