El clima de tensión que se vive desde hace 15 días en El Bolsón y alrededores por la usurpación de un terreno en el paraje Cuesta del Ternero recrudeció anoche cuando el nuevo centro de informes turísticos de la ciudad fue incendiado.
«Sabemos que fue un atentado», sentenció Bruno Hellriegel, el secretario de Turismo de esa localidad, esta mañana en relación al hallazgo de un bidón con combustible en la parte trasera del edificio.
Un vecino que circulaba por la zona hoy a las 2 detectó las llamas y llamó de inmediato a la policía. Los bomberos acudieron rápidamente. El Gabinete de Criminalística encontró un bidón de agua con nafta a un costado del edificio.
Las llamas provocaron una destrucción parcial del edificio y estiman que un 40% – las dos oficinas administrativas, un baño y parte del salón principal- no quedó expuesto al fuego.
El intendente Bruno Pogliano y el secretario de Turismo se hicieron presentes en el lugar y, luego, radicaron la denuncia. Destacaron que varios comercios y vecinos de la zona pusieron a disposición sus cámaras de seguridad. Como el centro de informes no había sido inaugurado todavía, no se habían instalado cámaras en ese lugar.
El Gobierno de Río Negro, por su parte, aseguró que «es un hecho lamentable, que causa una gran consternación y preocupación en las autoridades provinciales, municipales y en toda la comunidad, por tratarse de una obra construida con el esfuerzo de cada rionegrino y rionegrina en el marco del Plan de Infraestructura del Ministerio de Turismo y Deporte de Río Negro».
Los vecinos y las autoridades de El Bolsón viven en permanente alerta desde el 18 de septiembre, cuando un grupo de integrantes de la comunidad mapuche Quemquemtreu irrumpió en dos lotes de la zona de Cuesta del Ternero, a 30 km de la localidad turística.
El Ministerio Público Fiscal de la provincia dispuso la «restitución» del predio a su propietario y procedió a detener a integrantes de esa agrupación, que se identifica como lof Quemquentreu. No obstante, al día siguiente, un grupo de personas ingresó nuevamente al terreno y desde entonces, hace más de una semana, permanece en el sitio.
En la periferia del terreno, denominado Tapera de los Álamos, allegados a los usurpadores e integrantes de otras agrupaciones que comulgan con la misma ideología, mantienen constantes enfrentamientos con la fuerza de seguridad provincial. Cuestionan la presunta «militarización» del predio y exigen a las autoridades judiciales que permitan el ingreso de alimentos a los usurpadores.
En ese sentido, el Juez Ricardo Calcagno, rechazó la petición: «Pueden salir del territorio, nadie se los impide».
Si bien no existen elementos para vincular el incendio del Centro de Informes Turísticos con esa usurpación, son los antecedentes violentos de las comunidades mapuches las que dan lugar a esas especulaciones.




































































