Las autoridades sanitarias proyectan ahora que el pico del coronavirus podría producirse recién julio, aunque alertan sobre los efectos que podría tener la llegada de las bajas temperaturas. Por el momento, aseguran que «hay un margen enorme» en el sistema sanitario para atender a los pacientes con mayor riesgo de vida.
«Hasta el mes de julio se posterga una posible situación de mayor presión sobre el sistema de salud, pero la verdad que no sabemos, tampoco conocemos qué efecto real puede tener el frío», indicó el secretario de Calidad en Salud del Ministerio de Salud de la Nación, Arnaldo Medina.
El funcionario nacional destacó que mientras se trabajó para desacelerar la marcha del coronavirus con el aislamiento social que decretó el presidente Alberto Fernández el pasado 20 de marzo, también se logró reforzar la capacidad del sistema de salud.
Al respecto, recordó que cuando la pandemia llegó al país (el 3 de marzo se identificó el primer caso) había un total de 8400 camas de terapia intensiva. «Hoy ya superamos largamente las 10.000 y vamos a llegar a 12.500 o 13.000», detalló.
«Hoy están ocupadas por la cantidad de pacientes críticos por esta enfermedad, aproximadamente 140 camas. Hay una baja ocupación, porque se ha suspendido la actividad programada. Tenemos un margen enorme. Estamos bien en cuanto a disponibilidad de infraestructura sanitaria», remarcó.




































































