Con 59 votos a favor, la Cámara alta desoyó la decisión presidencial sobre los fondos de emergencia. Ahora, deberá tratarse de nuevo en Diputados donde se definirá la suerte del veto
El Senado dio marcha atrás con el veto presidencial y aprobó la continuidad de la ley que distribuye los Aportes del Tesoro Nacional, con 59 votos a favor, 9 en contra, 3 abstenciones y un ausente.
La iniciativa, impulsada por los gobernadores provinciales, ahora deberá ser tratada nuevamente en Diputados, que el miércoles ya se había opuesto a la impugnación del Presidente respecto a los fondos de Garrahan y al financiamiento universitario.
El debate en el recinto, con críticas a Milei y a Caputo
La sesión comenzó presidida por Victoria Villarruel y rápidamente se convirtió en un desfile de cuestionamientos al Ejecutivo. El radical Maximiliano Abad advirtió que el veto «no es un hecho aislado» sino «una mirada centralista para sostener el equilibrio fiscal a costa de las provincias».
El peronista Daniel Bensusán fue más directo: acusó al Presidente de «mentir o no comprender los textos» y señaló que el proyecto no afecta el equilibrio fiscal: «Se distribuye lo que se recauda, nada más. Déjense de joder y empiecen a gobernar para todos los argentinos».
Uno de los discursos más filosos fue el de Martín Lousteau. El presidente de la UCR cargó contra el ministro de Economía, Luis Caputo, y lo instó a abandonar los ataques en redes sociales para dar explicaciones en el recinto. «El Gobierno se desestabiliza a sí mismo», disparó el senador, en alusión a los últimos mensajes del funcionario.
Gobernadores en el centro de la escena
El conflicto por los ATN tiene como trasfondo la pelea con las provincias. Los mandatarios reclaman fondos para emergencias climáticas y financieras, mientras que la Casa Rosada insiste en preservar el equilibrio fiscal. En Diputados, escenario donde se definirá la suerte definitiva del veto, los gobernadores tendrán la llave de la negociación.
La defensa libertaria
El jefe de la bancada oficialista, Ezequiel Atauche, cerró la sesión defendiendo el veto: «Es una herramienta que usaron todos los presidentes y ahora se la quieren sacar a Milei. Es oportunismo político para hacerse de fondos». Sin embargo, sus palabras quedaron opacadas frente a la contundencia del resultado.






































































