El Gobierno nacional dictó una conciliación obligatoria para desactivar el paro convocado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en los aeropuertos de todo el país
La medida sindical, que iba a llevarse adelante entre el 18 y el 24 de marzo, amenazaba con generar demoras y cancelaciones en vuelos comerciales, especialmente en terminales con alto tráfico de pasajeros. Sin embargo, la intervención oficial dejó en suspenso el impacto que se preveía en la actividad aerocomercial.
El cronograma difundido por ATE contemplaba interrupciones de tareas en más de 27 aeropuertos del país, en dos franjas horarias diarias, de 9 a 12 y de 17 a 20.
La protesta se debía a reclamos salariales por parte de trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), quienes denunciaron incumplimientos en acuerdos previos con el Gobierno.
El paro podría haber provocado alteraciones en la programación de vuelos, con demoras y eventuales cancelaciones, principalmente en aeropuertos clave como Aeroparque y Ezeiza.
Pese a la medida de fuerza, el esquema contemplaba la continuidad de servicios considerados esenciales, como operaciones de bomberos aeroportuarios; servicios sanitarios; y vuelos humanitarios, oficiales o de emergencia.
Frente al escenario de conflicto, la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por 15 días a partir de este miércoles 18 de marzo, con el objetivo de garantizar la normal prestación del servicio y abrir una instancia de negociación.
La resolución obliga al sindicato a suspender cualquier medida de fuerza durante ese período, mientras que también impide a la ANAC adoptar represalias contra los trabajadores.
Si bien la conciliación obligatoria desactiva temporalmente el paro, el conflicto continúa. Desde ATE advierten que el reclamo salarial sigue vigente y no descartan retomar medidas si no hay avances en la negociación.





































































