A través de un decreto, se restablecieron las alícuotas plenas para soja, maíz, sorgo y girasol. En contraste, se mantiene el beneficio fiscal para trigo y cebada hasta marzo de 2026, con nuevas condiciones
El Gobierno nacional oficializó este viernes, a través del decreto 439/2025, el regreso de las retenciones más altas para la exportación de soja, maíz y otros cultivos de verano a partir del 1° de julio. Con esta decisión, la soja volverá a tributar el 33% -frente al 26% vigente desde enero- , mientras que el maíz y el sorgo subirán del 9,5% al 12%. El girasol también tendrá un ajuste: pasará de 5,5% a 7%.
La medida revierte la rebaja temporal que había entrado en vigencia a fines de enero mediante el decreto 38/2025, con el objetivo de incentivar la liquidación de divisas en un contexto de fuerte necesidad de dólares para reforzar las reservas del Banco Central. Entre fines de enero y las últimas semanas, la rebaja permitió anotar exportaciones récord: 15,8 millones de toneladas de subproductos de soja, 6,5 millones de toneladas de poroto de soja, 3,8 millones de aceite de soja y casi 18 millones de toneladas de maíz, lo que representó un ingreso estimado de 5.000 millones de dólares en apenas dos semanas.
Pese a estos resultados, el Ministerio de Economía decidió restablecer las alícuotas plenas para la soja y el maíz argumentando la necesidad de sostener el equilibrio fiscal y mantener la senda de superávit. A la vez, el Gobierno decidió prorrogar hasta marzo de 2026 la baja impositiva para el trigo y la cebada, cultivos invernales cuya siembra está en plena campaña: ya se implantó más del 70% del área prevista para trigo -unas 6,7 millones de hectáreas según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires- y la cebada cubre más del 50% de las 1,3 millones de hectáreas proyectadas.
No obstante, la prórroga para trigo y cebada tiene una condición clave: los exportadores deben liquidar al menos el 90% de las divisas obtenidas en un plazo máximo de 30 días hábiles desde la Declaración Jurada de Venta al Exterior (DJVE).
Cabe destacar que el regreso de las retenciones plenas para la soja y maíz generó inmediato rechazo en el sector agropecuario. Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) expresó su «profunda preocupación» y advirtió sobre el impacto negativo que tendrá la medida en un contexto de costos altos y márgenes ajustados. Por su parte, Coninagro alertó que el fin de la rebaja genera «desigualdad y suma incertidumbre», sobre todo porque muchos productores aún no completaron la cosecha de maíz: según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, casi el 45% del área sigue pendiente de recolección.
El anuncio se conoció apenas días antes de la apertura de la Exposición Rural de Palermo, uno de los eventos más emblemáticos del calendario agropecuario argentino, donde se espera la presencia del presidente Javier Milei. El sector agroindustrial considera que la exposición podría servir como escenario para gestos o anuncios que compensen el malestar por la vuelta de los Derechos de Exportación (DEX).






































































