La conmemoración recuerda al «Flaco» Spinetta, una de las figuras más influyentes del rock nacional
Este viernes 23 de enero se conmemora un nuevo aniversario del nacimiento de Luis Alberto Spinetta, una de las figuras más importantes de la música argentina. Desde 2015 esta fecha también marca el Día Nacional del Músico, tal como estableció oficialmente el Congreso de la Nación mediante la Ley 27.106, sancionada tres años después de la muerte del «Flaco», en reconocimiento a su legado cultural y artístico.
La iniciativa fue impulsada por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), que propuso separar la celebración local de la festividad religiosa de Santa Cecilia y vincularla a una figura que representa la libertad artística y la profundidad poética del rock nacional.
Criado en un entorno familiar atravesado por la música -su padre era cantor aficionado de tango- Spinetta comenzó a tocar la guitarra desde muy joven y a escribir canciones en la adolescencia. A fines de la década de 1960, participó del surgimiento del rock argentino como una forma de expresión propia, en diálogo con la poesía y la sensibilidad de su tiempo.
Desde Almendra hasta sus proyectos solistas, su obra trascendió géneros, épocas y públicos, siempre con una identidad reconocible. Sus canciones combinaron rock, jazz y elementos del folklore urbano, con letras que escaparon a lo obvio. Discos como Artaud, Pescado 2 o Kamikaze siguen siendo material de consulta para músicos jóvenes y consagrados.
También fue una voz crítica dentro de la industria, defensor de los derechos de autor y del trabajo creativo. Esa postura, a veces incómoda, suma otra capa a su legado y explica por qué su figura sigue generando lecturas diversas, incluso entre quienes lo admiran.





































































