Cada 29 de agosto se celebra en la Argentina el Día del Árbol, la iniciativa fue del intelectual y político Estanislao Zeballos en el año 1901; con el fin de fomentar el cuidado de este importante recurso natural. Mientras que en otros países del mundo se conmemora este día el 28 de junio.
Los árboles son tan importantes, nada más y nada menos porque oxigenan el aire, protegen el suelo y reducen los efectos del calentamiento global, entre otras funciones fundamentales.
En nuestro país existe la Ley de Bosques (26.331) para su protección, pero organizaciones ambientalistas señalan que no se destina el presupuesto necesario para que se cumpla. Mientras, a nivel mundial hay un 29% de especies de árboles en peligro de extinción.
En la Argentina, según datos de Parques Nacionales, dentro de nuestras áreas protegidas conservamos especies de valor excepcional, como la del Alerce (Fitzroya cupressoides).

Este árbol es la segunda especie viviente más longeva del mundo. Esta característica y la belleza del paisaje natural en el que habita, le dio al Parque Nacional Los Alerces la distinción como Sitio de Patrimonio Mundial, otorgada por la UNESCO. El parque, ubicado en la provincia del Chubut, alberga un bosque milenario de alerces, con ejemplares que alcanzan los 2600 años de existencia.
Otra de las especies destacadas en la región patagónica es el pehuén (Araucaria araucana). Esta conífera es considerada un fósil viviente. Puebla los bosques del Parque Nacional Lanín. Puede superar los 1300 años y medir 50 metros de altura.
En el extremo Norte del país, se hace presente el Quebracho colorado chaqueño (Schinopsis balansae). La especie se conserva en los Parques Nacionales Río Pilcomayo, Mburucuyá, Chaco, El Impenetrable y la Reserva Natural Educativa Colonia Benítez. De madera resistente y corteza agrietada, supera los 20 metros de altura.


































































